jueves, 8 de octubre de 2020

Capítulo 21

 





Franco abre la puerta de su casa. Se sorprende al encontrar a Aquiles con un bebé en brazos. El pequeño no hace más que llorar. Instintivamente Franco agarra al pequeño que se duerme en sus brazos.
--que lindo ¿quien es?

Aquiles sonríe. Franco ha quedado prendado de ese bebé que ha encontrado refugio en esos amorosos brazos.


Mientras Ramiro está con Marisa que sufre una fuerte crisis de nervios al saber que su hijo ha muerto. Ramiro trata de calmarla:

--tienes que tener resignación.

Marisa está furiosa:

--¡¡todo es tu culpa¡¡debes estar feliz, tú no querias a mi hijo pues ahora ya no está¡¡¿¿estás contento?

A Ramiro se le escapa unas lágrimas:

--no seas injusta, yo quería a mi hijo.

--¡¡no es verdad, no es verdad¡¡¡a ti te fastidió mucho que yo me embarazara porque no me querias ¡¡ya no estás atado a mi, ya eres libre¡¡quiero el divorcio. No quiero verte nunca más¡¡

Ramiro la mira con pena:

--estaré a fuera por si me necesitas.

--¡¡vete¡¡

Ramiro se va muy triste y se refugia en los brazos de Ari:

--¡¡ella me culpa a mi, piensa que debo estar feliz y no es así¡¡a mi me duele mucho¡¡yo queria a mi hijo... si lo queria¡¡

Ramiro llora mientras que su amigo trata de consolarlo:

--no le hagas caso a Marisa. Ella está muy afectada.. ya arreglaran sus cosas. Esta es una dura prueba pero con cariño todo se supera.

--¿cual cariño? tú sabes que yo no quiero a Marisa y no soportaba estar a su lado¡¡pero mi hijo si¡¡ yo me casé para estar con mi hijo, nada más¡

--bueno y para fastidiar a Franco ¿no has sabido nada de él?

Ramiro mira a su amigo llorando sangre:

--¿¿¡porque sacas el tema ahora?¡¡no no he sabido nada de Franco y ni me importa, supongo que feliz con su marido y llevando una vida de vicioso a sus espaldas¡¡ Aquiles no me  viene a ver seguro que para no tener que reconocer que se casó con una puta¡¡

Ramiro está muy herido, ahora hay dos heridas dentro de su alma.

--lo siento, tio. No te quería poner mal.

--No es tu culpa..Marisa quiere el divorcio y es lo mejor. Después del entierro de mi hijo me voy a ir de la ciudad y tal vez nunca regrese




Franco mira con mucho cariño al pequeño hijo de Ramiro que duerme sobre su cama. Franco lo acaricia muy paternalmente. Ese bebé le ha robado el corazón.

--que bueno que mis vecinos recién ha tenido un bebé y nos han podido ayudar. No me puedo creer que hayan abandonado a este bebé. Si se ve que lleva horas de nacido.

Aunque se muestra bondadoso, Aquiles sonrie y piensa:

--si supieras que ese bebé que cargas con tanto cariño es el hijo del hombre al que tantas veces quisiste meter en tu cama.

Franco besa al bebé:

--los padres de este bebé son unos enfermos. A mi me habria encantado ser el papá de este bebé.

Aquiles acaricia los cabellos de su esposo con una falsa ternura:

--hubiéramos sido unos buenos padres. 

--no empieces con eso, tú sabes porque me casé contigo.

--sé que estuvo mal pero yo estaba seguro que me ibas a amar ¿porque nunca me has amado?¿porque ni siquiera me has dejado que te haga el amor si ya fuiste mío? Yo te necesito tanto.

--aquella vez no lo recuerdo y ya te dije... el sexo no me apetece. Tú lo aceptaste para que no te dejará.

--¿y porque no me quieres?¿es que amas a otro?

Aquiles ha hecho la pregunta nervioso. Tiene miedo que  lo enfrente y le confiese que ama a Ramiro. Franco calla ese amor por Ramiro que le quema por dentro. Mira a ese bebé rubio  y no sabe porque piensa en Ramiro y trata a ese bebé con mucha ternura:

--¿que va a pasar con este bebé? --dice Franco angustiado-- ¿has llamado a la policía?

--¡¡no, se lo van a llevar¡¡¡y no quiero¡¡no le van a dar un hogar¡¡

Franco acaricia el bebé con cariño:

--pobrecito,  no quiero que lo lleven a un lugar feo como si fuera un criminal.

-- no quiero que pase la noche en un lugar de esos ¿te lo puedes quedar tú? almenos que su primera noche la pase con alguien que lo quiera luego ya veré yo lo que hago.

Franco siente algo muy especial por ese bebé...

--claro que sí. Si pudiera no me separaría de ese bebé.

Aquiles lo mira y dice:

--se puede

--¿¿como?

--Vuelve conmigo. Yo conozco una comadrona que nos haría el favor. Buscaría a una chica que acabe de morir para registrar ese bebé como hijo tuyo y de ella. Luego yo como tú esposo lo adoptaría. Este ángel puede ser nuestro ¿no te gustaría?

A Franco si le gustaría pero le preocupa Aquiles:

--bueno pero... es que... ¿volver contigo?

--dame una oportunidad. Es que si no vuelves conmigo ¿que va a ser de este niño?

--pero si voy a aparecer como su padre… no te necesito.

Cada rechazo de Franco aumenta el deseo de Aquiles y su rabia.

--¡¡no... si quieres este bebé tendrá que ser  conmigo¡¡ ¡esa mujer no lo va a hacer gratis y yo no te voy a hacer este favor si tú no pones de tu parte¡ Si lo adoptas tú solo la gente hará muchas preguntas pero no sí lo adoptas con tu esposo. Esa es mi condición para ayudarte a que te quedes con el niño y es lo mejor para él. Tendrá un hogar estable. Una familia.

Franco ya siente suyo a ese pequeño y  está dispuesto a sacrificarse por él:

--¡¡de acuerdo¡¡pero tú y yo seguiremos durmiendo en habitaciones separadas  no habrá nada entre nosotros¡¡

--si claro... ya te he dicho que yo no te forzaré a nada, que serás tú  quien  me busque a mi cuando te apetezca.

Franco mira a ese pequeño bebé con todo el amor de un padre. Lo besa:

--de acuerdo.

Aquiles tiene un brillo de odio en la mirada.

--¿y como llamaremos a nuestro ángel? --Aquiles.

Franco mira al pequeño y se le viene el nombre de Ramiro pero no lo dice:

--como tú quieras.

Aquiles da un beso a Franco y se finge amoroso con el bebé que llora de inmediato. Aquiles fuerza una sonrisa. Franco se queda solo con ese bebé al que mira y no hace más que recordar momentos amor y desamor vividos con Ramiro.


Mientras Aquiles sale del edificio muy satisfecho:

--¡¡todo ha salido muy bien, con ese bebé  le hará chantaje a Franco para que por fin se acueste conmigo y luego lo meteré en la cárcel por secuestrador¡¡

ríe como loco y se distrae y no ve un camión que se le cruza en medio y el choque es brutal.


Franco está pendiente del desarrollo de su marido. El médico le comunica que vivirá pero que ha quedado paralizado de cuello para abajo, para siempre.  Franco va a ver a su marido. Lo mira con compasión. Aquiles se muere de rabia. Franco lo acaricia:

--yo voy a cuidar de ti toda la vida pero me tienes que ayudar para que esa amiga tuya certifique que ese pequeño es mi hijo y yo me consagraré a vosotros dos.

Aquiles no dice nada, siente mucha rabia y aunque ya no podrá coger con Franco no va a permitir que  sea feliz y está dispuesto a atarlo a su vida para hacerlo infeliz.


 16 años después...



-Xavier Bracho(la loba herida, 1992) como Ángel-


Franco es un hombre  amargado al lado de Aquiles que postrado en una silla de rueda no sale de casa y le hace la vida imposible tanto a él como a Ángel que es todo un adolescente y  es la luz que ilumina a Franco. El chico se aplica en sus estudios y en su tiempo libre juega al fútbol. Sueña con ser un jugador profesional.

Franco tiene una enfermera que cuida a su marido para así poder distraerse. A pesar que Aquiles lo quiere tener todo el dia con él Franco se escapa a un centro de internet para distraerse con el ordenador.



Se abre las ventanas de una casa unas calles más allá. Es Ramiro que ha regresado.

--16 años...

El hombre, muy guapo y con pelo corto, sonríe con amargura:

--Franco.

Se estremece al recordarlo. Tiene grabado a fuego en su piel sus besos y sus caricias. Su aroma.

--no ha servido de nada que me alejara de mi familia tanto tiempo, no he visto crecer a mi sobrina y total para nada. No te he podido sacar de mi alma. Te llevo en la sangre.

El hombre no puede evitar unas lágrimas:

--¿Qué habrá sido de tu vida? 

En todos estos años no ha querido que le dijeran nada de él y poco a poco ha ido perdiendo contacto con los que lo podían conocer. A pesar de todos sus intentos de olvidar, el recuerdo de ese joven que lo enamoró años atrás lo ha dejado marcado. Quiere dar una vuelta por su ciudad, le han dicho que cerca de su casa hay un sitio donde uno se puede conectar gratis a internet y decide ir a dar una vuelta. Ramiro entra, Franco está un poco más allá. Los dos están sentados uno frente a otro aunque con cierta distancia. Ninguno de los dos se ha visto.

Capítulo 20

 



 Lidia y Franco han ido hasta una notaría.

--¿que hacemos aquí?

--El notario es amigo mío. Tú vas a hacer una declaración jurada conforme te casas a la fuerza.

--¿¿como voy a hacer eso?

--porque es la verdad y yo seré tu testigo. Así te vengas de Ramiro que es lo que tú quieres y cuando entres en razón muestra esta acta y automáticamente serás  soltero de nuevo.

--pero ¿eso se puede hacer?

--claro que sí. Nadie se va a enterar.  Tu boda será legal pero tendrás este documento para ahorrarte el divorcio y asegurarte tu libertad. Venga, no me digas que no. Yo sé que tú te casas sólo para lastimar a Ramiro. De acuerdo, pues lo lastimas y cuando quieras eres libre.

--lo haré,  firmaré ese documento.

--menos mal que entras en razón.

Y mientras firman esa acta ante el notario, Ramiro está sobre su cama melancólico. Mira fotos de su viaje. En alguna sale Franco en un rincón. Lo acaricia. Piensa atormentado en su primer beso. 

--¿porque todo salió tan mal?¿porqué?

Unas lágrimas recorren las mejillas del guapisimo melenudo





Lidia y Franco salen contentos de la notaria.

--menos mal que has entrado en razón, ya creia que te habías vuelto loco porque esta boda tuya no hay quien la entienda pero bueno almenos ahora me quedo más tranquila.

--me siento tan mal. Yo espero que esta boda me dé paz, que así rompa con todo, rompa con Ramiro definitivamente. Su recuerdo me está matando y lo quiero borrar de mi mente.

--claro que lo harás y bueno después te librar del Aquiles ese y podrás volver a ser feliz con otro hombre.

Franco habla con mucha amargura:

--feliz no. Yo no aspiro a amar a otro hombre, sólo quiero vivir solo y en paz.

--eso dices ahora pero el tiempo todo lo cura.


Días después… en el jardín de un bonito hotel se celebra la boda de Franco y Aquiles. Ramiro y Lidia son los testigos. Ramiro tiene la mirada clavada en Franco. Los dos se están amando y odiando mucho. La ceremonia es breve pero tensa. Franco sufre al tener tan cerca a su amado pero a la vez tan lejos. Ramiro siente rabia y siente dolor. En el fondo desea que Franco no se case por amor a él. Siente que un puñal se le clava en el alma cuando Franco y Aquiles firman el acta matrimonial. Franco no duda, está herido y quiere lastimar a Ramiro. Aquiles y Franco y son marido y marido y se besan apasionadamente. Franco besa a Aquiles como nunca para lastimar a Ramiro. Ramiro no puede evitar que sus ojos se llenen de lágrimas al ver como Franco se va con el que ya es su marido. Con un nudo en la garganta, Ramiro se acerca a Marisa:

--ahora nos casamos tú y yo. 

Marisa abraza a Ramiro y en un momento en el que Franco se gira Ramiro besa apasionadamente a Marisa. Franco y Ramiro se miran con lágrimas en los ojos.




Poco después... es Franco el que sufre al ver como su amado se casa con otra. Ramiro y Marisa son los novios. Aquiles y Franco los testigos de una sencilla boda civil. Franco se mantiene frío pero en realidad sufre al ver a su amado ya casado con Marisa. Ramiro y Marisa se besan. Aquiles felicita a los novios. Ramiro y Franco se miran frente a frente. Se aman, se odian, sufren por ese amor, por ese odio. Sus ojos es el reflejo de todo eso. Aquiles besa en el cuello a su esposo:

--¿no vas a felicitar a nuestro amigo, mi amor?

Franco extiende su mano. 

--Felicidades --dice Franco muy frío.

Ramiro encaja la mano de Franco con la misma frialdad. A los dos les cuesta mucho reprimir el llanto. Marisa y Aquiles se miran con complicidad. Ella no se da cuenta que Aquiles no es precisamente su aliado. Aquiles mira con celos la forma en la que se miran Ramiro y Franco. Se aman.

--¡¡malditos malditos los dos --dice para sí- por culpa de este Judas es que siempre tienes dolor de cabeza y aún no consumamos  ¡pero me las vas a pagar¡¡Yo sé cómo.  Me voy a vengar de Ramiro y además te ataré a mi para siempre¡¡ 

Ajenos a los planes de Aquiles, Ramiro y Franco se devoran con los ojos. Se miran con amor, con dolor. Marisa se cuelga del brazo de su marido:

--¿vamos, mi amor?

Ramiro se va con Marisa, Franco se queda con Aquiles. Franco y Ramiro se miran muy tristes...


6 meses después... Aquiles está como loco está tratando de entrar en el cuarto de Franco.

--¡¡ya no puedo más¡¡quiero que esta noche seas mío ¡¡¡¿¿para qué te casaste conmigo si no querías ser mío?¡¡

--¡¡tú me hiciste chantaje, dijiste que ibas a enseñar ese video a mi familia¡¡

--¡¡aún puedo hacerlo¡¡

--¡¡hazlo ¿que me importa si eres mi esposo?¡

Aquiles da golpes a la puerta enloquecido:

--¡¡tú ya has sido mío ¡¡

--¡¡ni me lo recuerdes, ya está¡¡no pienso volver a ser tuyo¡¡

Aquiles trata de calmarse:

--¡¡esta puta no va a vencerme, será mío¡¡mio¡¡ --dice para sí.

Aquiles se aparta de la puerta. Se toma unas copas. No tarda en salir Franco y él se sorprende al ver que va con sus maletas.

--¿y esto?

--Ya no te aguanto. He hecho un esfuerzo durante estos meses pero ya no quiero seguir con esto ¡¡me voy¡¡

Aquiles agarra del brazo a Franco:

--¡¡no te puedes ir¡¡

--¡¡esto es inaguantable¡¡ya cumplí, me casé contigo¡¡

--¡¡no cumpliste,  no fuiste mio¡¡yo no te daré el divorcio si no te acuestas conmigo una vez¡¡

Aquiles trata de forzar a Franco pero  se lo saca de encima de un rodillazo a genitales y sale huyendo con sus maletas. Aquiles grita como una bestia. Le suena el móvil. Le cambia la expresión del rostro cuando le dan un mensaje.

--haga lo que planeamos, ya le traigo el dinero--dice Aquiles tras escucharlo.

Aquiles sonríe maquiavelicamente:

--vaya, vaya... veo que Dios está de mi lado. Marisa no se podía poner a parir en mejor momento.


Mientras en la clínica. Ramiro nervioso en la sala de espera. Ari a su lado trata de animarlo.

--ya pronto tu hijo habrá nacido y serás papá.

Ramiro camina de un lado a otro.

--¡¡ya estate quieto que me estás poniendo nervioso¡¡

Ramiro se lleva las manos a la cabeza y se acaricia la melena. Está desesperado:

--¿porque tarda tanto? No sé porque no me dejaron entrar.

--vaya, no pensé que quisieras tanto a tu esposa.

--¡¡ya sabes que no es por Marisa, a ella no la aguanto¡¡¡es mi hijo¡¡No quiero que nada malo le pase a mi hijo¡¡

--a pesar de todo. Tú sigues amando a Franco.

Ramiro mira a su amigo herido. Ese nombre abre una herida que nunca cerró del todo.

--no hables de ese ahora. Por favor, ahora sólo importa mi hijo.

--si claro, perdona--dice Ari poniendo la mano en los hombros a su amigo.

Sale una enfermera. Ramiro se acerca a ella muy ansioso:

--¿¿y mi hijo?

--lo siento el bebé murió.

La enfermera los deja solos. Ramiro llora en brazos de Ari.

--desahogate amigo.

--¿¿porque me tenia que pasar? ¡¡todo me sale mal¡¡todo¡¡

Ramiro está muy herido, son demasiadas heridas las que lleva dentro.


Esa enfermera sale al rato del hospital a las escondidas y carga un bebé.  Lo pone en brazos de Aquiles.

--¿seguro que es ese?

--segurisimo.

--¿y los padres?

--la madre estaba dormida y al padre ya le dijimos que el bebé murió.

--¿y si pide ver el cadáver?

--tengo uno para enseñarle...

Aquiles le da el dinero a la enfermera y se va con ese bebé. Conduce deprisa. El bebé llora y llora. Aquiles lo mira con rencor:

--¡calla ya...nadie te va a ayudar¡¡espera a conocer a tu nuevo papá¡¡

Aquiles piensa en Franco y dice:

--para que veas que no soy tan malo, te separé de Ramiro pero ahora voy a poner a su hijo en tus brazos.

Capítulo 19

 

Ramiro recibe una visita. Es Aquiles, feliz. Los dos amigos se abrazan. Ramiro ya sabe que su amigo le va a hablar de Franco y le va a decir algo que le va a doler.

--¡¡felicitame¡¡

--¿porque?

--Me casó. Me casó con Franco.

Ramiro lo siente como si un puñal le atravesara el pecho. Se lleva la mano al pecho como si temiera que su corazón se le fuera a romper por el dolor y asi lo evitara. Tiene un nudo en la garganta. Casi llora. Aquiles se da cuenta del dolor de su amigo y eso lo hace gozar y mucho. Ramiro se esperaba cualquier cosa menos eso.

--¡¡no puede ser¡ ¡no te puedes casar con Franco¡¡ --dice Ramiro muy alterado.

--sé que ha llevado una vida de guarra pero quiere cambiar. Y lo quiere hacer por mí. Por mi amor. Y yo le quiero dar una oportunidad. Nunca pensé que me casaría pero me suplicó que me casara con él. A mi me sorprendió pero él insistió.

Ramiro siente que otra vez Franco está jugando con Aquiles por lastimarlo a él. Sabe que la idea de la boda surge de esa discusión que tuvieron. Le da rabia creer que Franco juega con la gente. Y también siente celos. No quiere que Aquiles se case con el chico que ama.

--es un error y lo sabes ¡¡vas a llevar muchos cuernos¡¡

Aquiles hace el que le duele:

--¡¡no, porque cuando sea mi esposo no le voy a perdonar ni una, si sigue comportándose como un vicioso lo echaré de mi vida pero almenos yo habré luchado por el hombre  que quiero y Franco no podrá decir que es un vicioso porque ningún hombre le dio la oportunidad de amar.

--no lo hagas.

--ya está decidido, me caso con Franco lo antes que se pueda y espero que tú me acompañes, que tú seas mi testigo.

--si claro... siempre juntos.

Aquiles abraza a Ramiro feliz. Ramiro está muy triste, se le escapa una lágrima atormentado por los celos. Aquiles sonrie victorioso.  Aquiles deja a su amigo atormentado. Ramiro está sangrando por la herida.  Y aunque no lo desea aceptar lo que le pasa a Ramiro es que los celos lo están consumiendo. No soporta la idea que Franco se case con otro. Después de que su amigo se vaya, Ramiro sale de su casa. Va a buscar la moto. 

--¡¡no,  Franco no se puede casar con Aquiles¡¡Franco no lo quiere¡¡¡¡no lo puedo permitir, Franco no se puede casar con él¡¡

Él mismo se reprocha sus sentimientos:

--¡¡No puedes hacer daño a Aquiles, si tú quieres romper esa boda es porque amas a Franco¡¡

Su amor por Franco es algo que no quiere reconocer, es algo que lo está matando. Ramiro como siempre se desahoga usando a Ari como a un juguete. Ramiro no tiene ganas de hablar. Se lo coge sin sacarse la ropa y luego se va. El sexo lo relaja pero no alivia su dolor. No puede evitar pensar que él fue el primer hombre en la vida de Franco. A Ramiro le duele mucho pensar que Franco lo ame de verdad y que pueden ser felices pero él no se atreve a lastimar a Aquiles:

--¡¡que se casen, ya así Aquiles no me podrá seguir reclamando que le quito a los novios¡¡

Ramiro abandona el sitio en su moto, se le escapan las lágrimas. Se siente culpable por haber faltado a su juramento. No quiere que se sepa ese secreto que lastimaría a su amigo. Aunque le duela en el alma, no va a hacer nada para evitar esa boda y estará ahí viendo como su amado se casa con otro



días después Franco y Lidia estan haciendo compras para la boda. En realidad Franco no compra nada. Todo es para ella.

--parezco yo la novia. Te tienes que comprar un traje.

--usaré uno de mi padre.

--¿y como se han tomado tus viejos la noticia?

--no le dan valor a la boda. Dicen que cuando cambie el gobierno la ley de matrimonios gays quedará anulada y mi matrimonio también.

--yo no creo que vayan a anular la ley.

Franco está ausente. Le da igual todo. A Lidia le duele verlo así.

--Franco aún estás a tiempo, vas a unir tu vida a un hombre que no quieres, vas a cometer un error.

--No quiero que Ramiro nunca más me vaya a ofender, que Marisa me siga con lo que su hijo se queda sin padre por mi culpa. Además yo he manchado mi amor con Ramiro. Nunca volveré a amar.

-¡¡Olvida ya lo que ha pasado y busca otro amor¡¡

Franco habla con mucha amargura:

--saber que he hecho el amor con Aquiles me hace sentir muy sucio y no me deja vivir. Además, Ramiro ...

--¡¡olvida a Ramiro, puedes ser feliz con otro¡¡

--No --dice Franco con mucha amargura-- A Ramiro lo voy a amar hasta el dia de mi muerte por eso me da igual si me caso con Aquiles o con cualquier otro.

A Lidia le duele mucho lo amargado que está su amigo. De repente ven pasar una moto. Es la de Ramiro y Aquiles va detrás agarrado a su amigo. Franco tiembla de deseo.

--ahi los tienes, ahi tienes al hombre que amas y a tu futuro marido. No te cases. No te cases con Aquiles mientras sientas algo con Ramiro.

Franco tiene un nudo en el estómago, es mucho el amor que siente por Ramiro. 

Ramiro pasa de largo con su moto llevando a Aquiles detrás. Franco se lo ha quedado mirando enamorado. Aunque Ramiro no mueve ni un músculo de la cara sí le ha impactado ver al chico  que tanto ama. Su corazón late a mil. Le duele pensar que va de compras para casarse con otro. 

--ahí está mi futura marido, seguro que se compra cosas para nuestra noche de bodas. Va a ser inolvidable --dice Aquiles para herir a Ramiro.

Ramiro tiene que hacer un esfuerzo para tragarse las lágrimas.

--parate que quiere saludar a mi prometido.

--no sé si se va a poder --dice Ramiro brusco.

--Pues ni que sea me bajo yo,  es que quiero ver lo que se pondrá en la noche de bodas.

--esta boda es una farsa.

--¿porqué?

--porque se ha acostado con todo el mundo.

--contigo no --dice Aquiles burlón.

Ramiro está sangrando por la herida. Se siente culpable porque faltó a su juramento. Aquiles se siente un triunfador pues venció a su amigo y Ramiro no quiere que su secreto salga a la luz.

--además no sé para qué comprar todo para su noche de boda, no va a pasar nada que ya no hayáis hecho --Ramiro celoso.

--eso lo dices porque no estas enamorado, aunque seguro que cuando tú te cases con Marisa...

Ramiro lo corta en seguida:

--¡¡yo jamás me voy a casar con Marisa¡¡Jamás¡¡

--Es una pena, seria bonito hacer una boda doble.

Y aunque Ramiro está tentado en aceptar para estropear el enlace dice:

--¡no, para mi el matrimonio es algo muy serio y uno no se puede casar así como así como tú¡¡

--el amor es asi, además Marisa espera un hijo suyo. No le puedes fallar a tu hijo.

--y no le voy a fallar pero  eso no quiere decir que tenga que cargar con la madre ¡¡faltaría más¡¡

--yo creo...

Ramiro para en seco e interrumpe a su amigo:

--¡¡ya que tú no me haces caso con lo de tu boda en la que no estoy de acuerdo pues no te metas en mis asuntos con Marisa¡¡

--bien, bien. Perdona. Yo lo decia por tú bien para que no quedases como un canalla. Se están diciendo cosas muy feas de ti y es que eso de estrenar a una mujer y abandonarla embarazada... hay que tener muy mala entraña.

Ramiro está muy atormentado:

--¿¿no te querias bajar? ¡¡pues vete con tu novio¡¡

Ramiro habla con mucho dolor. Aquiles se baja de la moto:

--espero que te reconcilies con Marisa. Necesitas un polvo, desde que no estás con ella estás imposible y en cambio yo con mi polvo diario con Franco estoy de un feliz...

Ramiro no se da cuenta que su amigo está mintiendo y sus palabras le duelen mucho:

--¡¡ya no me hagas perder el tiempo¡¡

--vale, vale. Búscate alguien para coger, amargado, y piensa en lo de la boda doble.  Aún puedes estar a tiempo.

--¡¡calla ya¡¡ --dice Ramiro mientras se prepara para arrancar la moto.

Aquiles se aparta de Ramiro que se va desesperado. Se le escapan las lágrimas pensando en Franco, sus besos, sus caricias.

Ramiro sufre porque está enamorado y nada puede ser como él quería.


 Mientras se acerca a donde vio a Franco, Aquiles sonríe triunfante:

--te vencí. De poco te sirvió tu planta, tu melena, tus aires de seducción. Con Franco no pudiste. A ese me lo voy a coger yo antes que a tú. Será mi esposo y tendré sexo asegurado hasta que me canse. Luego lo humillaré y lo tiraré.


Lidia mira escaparates.Franco se da cuenta que Aquiles lo está llamando pero  hace el que no lo oye. Aquiles corre hacia él y lo abraza:

--mi amor ¿no me oías?

Franco fuerza una sonrisa:

--No, que pena.

Aquiles se da cuenta que Ramiro está pasando por allá y toma de sorpresa a Franco y lo besa apasionadamente. Ramiro se va triste.  Sufre mucho. Franco no se lo piensa y abofetea a Aquiles.

--¡¡no vuelvas a hacer eso¡¡

--¿porque? si ya lo hemos hecho todo.

Franco se siente incómodo:

--tienes razón pero, es que no me gusta que lo hagas en público.

Aquiles se traga su mal humor y sonríe. Mientras Ramiro va a buscar a Ari. Cada vez es más violento. Le da igual si lo lastima. Ari ya se está cansando pero no le puede decir nada ya que a la que se desahoga se va. Ramiro rompe a llorar destrozado por la boda de Franco.





Capítulo 24 y último

    Ángel huye de la casa. No puede creer todo lo que le ha pasado.  --Mi padre, mi verdadero padre se llama Ramiro... Ramiro... Ramiro... P...